BRASIL, UN CAMPEON QUE SE REPITE
El pasado domingo 22 de noviembre, la selección de Brasil se proclamó campeona mundial en el torneo internacional de fútbol playa por cuarta vez consecutiva. Para muchos comentaristas deportivos, a lo largo y ancho del globo, el triunfo brasileño coronó un auténtico despliegue de esfuerzo físico y labor de conjunto. Para otros, en cambio, hubo mucho de suerte y esgrimen para ello la propia final ante Suiza.
Con unos parciales de 4 a 1, 4 a 0 y 2 a 4, cuajando en un resultado final de 10 a 5, la selección brasileña se impuso a su par helvética en la tan esperada final que se jugara en Dubai. El equipo suizo se constituyó en la revelación más importante que tuvo el campeonato y supieron llegar a la final con Brasil a base de puro trabajo y talento.
André, Betinho, Bur y Daniel, al definir el 4 a 0 del primer parcial, en cierta forma sellaron el triunfo de su quipo. En los minutos posteriores, todos los esfuerzos suizos nada pudieron hacer ante las embestidas y el caudal deportivo de la selección brasileña.
El equipo que dirige Alexandre Soares mostró desde el primer momento un gran nivel de concentración y de labor en grupo, elementos que, poco a poco y gol tras gol, los fueron distanciando de sus enemigos suizos.
Es importante destacar que en el tiempo final del partido, el equipo suizo supo presentar cierto crecimiento y despunte pero Sidney (con un muy buen tanto por penal) y Bueno no les permitieron el crecimiento que buscaban. El artillero más importante de toda la competencia, el jugador suizo Stankovic, alcanzó los dieciséis tantos en el campeonato en los estertores del partido. |